Te invito a hacer el siguiente ritual para despedir un viejo año y recibir uno nuevo, con grandes cosas por conquistar. Al realizar un ejercicio de reflexión al final de cada año nos permitimos dejar atrás lo que ya no necesitamos y prepararnos para recibir con optimismo un nuevo año repleto de posibilidades. Especialmente este año en el que hemos podido aprender a apreciar no lo mucho, sino lo bueno de lo que tenemos.

 Este año definitivamente también será recordado como otro que nos sacó de nuestra zona de confort y nos hizo crecer.

Para iniciar este ritual, encuentra un espacio en casa donde puedas sentirte a gusto y en paz:

  • Busca un calendario y una hoja y comienza a anotar todo lo bueno que te ha ocurrido este año.
  • ¡Da gracias por todo!
  • Agradece también las situaciones retadoras de este año que podrías calificar como negativas.
  • Si quieres transformarte y crecer, debes ser capaz de ver la luz y el amor en esas situaciones de dolor.
  • Cuando termines de escribir, toma un recipiente donde puedas quemar todo lo escrito.
  • Puedes quedarte en silencio, solo viendo lo que se va… mientras te liberas y te transformas.
  • Luego escribe, a modo de afirmaciones positivas, tus decretos para el próximo año y los objetivos que quieres conseguir.
  • Dirige tus intenciones hacia eso.
  • Por último, guarda esa hoja, te servirá para mirarla de vez en cuando y observar lo que vas logrando, lo que te falta por lograr, y si lo que anotaste ahí sigue siendo lo que quieres para ti o has descubierto que quieres otras cosas.
  • Se vale cambiar de idea y de plan.

Recuerda que no hay malos años. Todos son diferentes, unos más interesantes, determinantes e impactantes. Este definitivamente también nos ha hecho mejorar y aprender.

¡Crea, suelta y sueña!

Acerca de Jessica Valdez

Es psicóloga clínica, terapeuta familiar, de pareja y sexual. 

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