Alba Carolina Vásquez es una joven santiaguera que tiene los pies sobre la tierra y la mirada puesta en todo el universo. Como primera astronauta análoga de República Dominicana y fundadora del Programa Espacial Análogo Atabey y de AstroQuisqueya, está llevando su pasión por el espacio hacia una misión mucho más grande que cualquier expedición: abrir camino para que más jóvenes dominicanos puedan verse también en la ciencia, la tecnología y la exploración espacial.

¿DE DÓNDE NACE TU FASCINACIÓN POR LA EXPLORACIÓN ESPACIAL?

Mi fascinación por la astronomía comenzó con mi abuela, quien alimentó mi curiosidad por el cosmos. Creció con amigos que me hablaban del universo y terminó de tomar forma en el Club Astronómico de Santiago, donde descubrí que el conocimiento científico estaba al alcance de todos. Mi amor por la exploración espacial se fortaleció durante mi experiencia como mentora de AstroBosco en el NASA Human Exploration Rover Challenge. Allí pude ver de primera mano el trabajo, la preparación y la colaboración que implica una misión espacial.

PARA QUIENES NUNCA HAN ESCUCHADO EL TÉRMINO, ¿QUÉ HACE EXACTAMENTE UN ASTRONAUTA ANÁLOGO Y CÓMO FUE EL CAMINO PARA CONVERTIRTE EN UNA?

Un astronauta análogo participa en misiones que simulan desde la Tierra los retos de la exploración espacial. No vamos al espacio, pero entrenamos en ambientes extremos o módulos controlados, en aislamiento, siguiendo protocolos, realizando investigaciones científicas y viviendo dinámicas similares a las que podría enfrentar una tripulación fuera del planeta. Estas misiones permiten estudiar cómo responden las personas física y psicológicamente al aislamiento, probar tecnologías y validar procedimientos para futuras misiones espaciales. En mi caso, mi misión se desarrolló en el semidesierto de Brasil. Llegar hasta allí no fue fácil, pero mi interés por el espacio, mi participación en proyectos científicos y tecnológicos, mi experiencia en liderazgo y mis estudios me permitieron ser aceptada.

Espero que la niña que me lee esté soñando con cosas que le parezcan difíciles, lejanas y demasiado grandes”.

PRIMERO PARTICIPASTE EN EL NASA SPACE APPS CHALLENGE COMO COMPETIDORA Y LUEGO TERMINASTE ORGANIZÁNDOLO. ¿CÓMO CAMBIÓ TU PERSPECTIVA AL PASAR DE PARTICIPANTE A LÍDER DE UNA INICIATIVA COMO ESA?

Vivirlo como competidora fue inolvidable. Ver nuestro proyecto tomar forma y que resultara ganador del primer lugar me abrió muchísimas puertas. Luego entendí que el siguiente paso no era solo contar esa experiencia, sino llevarla a mi ciudad. Fue algo enorme porque, por primera vez, no me limitaba a divulgar ciencia, sino que, junto a un equipo de aliados y voluntarios, estaba creando acceso real para que más jóvenes pudieran entrar a ese mundo. Trabajar de la mano con la NASA para llevar esa experiencia a Santiago se sintió surreal. Organizarla fue mucho más retador que participar, pero también más gratificante. Me confirmó que amo participar en competencias y formaciones que me acerquen al espacio, pero nada se siente como traer esas oportunidades a casa.

FUNDASTE EL PROGRAMA ESPACIAL ANÁLOGO ATABEY EN R.D. ¿QUÉ REPRESENTA PARA TI?

Ser la primera astronauta análoga del país ha sido un gran honor, pero también una gran responsabilidad. Para mí es importante abrir el camino para que más dominicanos puedan verse en estos lugares. Atabey representa la continuación natural de todo lo que he venido construyendo: primero despertar curiosidad por el espacio, luego crear acceso a oportunidades y ahora comenzar a desarrollar investigación espacial desde R.D. El programa existe gracias a personas y organizaciones que han asumido conmigo el compromiso de abrir este camino para el país. Liderarlo ha sido un reto enorme, pero también una de las experiencias más emocionantes de mi vida. En Brasil aprendí muchísimo de mi comandante, Mariló Torres, sobre cómo liderar y sostener una misión en los momentos difíciles, y hoy poder ocupar ese rol que tanto admiré, junto a personas que también admiro, me llena de gratitud.

¿QUÉ SUEÑAS QUE ATABEY PUEDA LOGRAR EN LOS PRÓXIMOS AÑOS?

Sueño con que Atabey se convierta en un programa permanente de investigación espacial para R.D. que podamos formar un cuerpo de astronautas análogos preparado para representar al país en misiones alrededor del mundo y construir aquí el primer hábitat espacial análogo del Caribe. Quiero que República Dominicana esté entre los lugares donde el sueño espacial también es posible y que, cuando un joven se interese por este camino, sepa dónde comenzar.

HÁBLANOS DE TU FUNDACIÓN ASTROQUISQUEYA Y CÓMO PODEMOS APOYARLA.

AstroQuisqueya es un esfuerzo colectivo para crear la comunidad y las oportunidades que los jóvenes dominicanos necesitan para acercarse a las STEM y al espacio. Además de NASA Space Apps y el programa Atabey, impulsamos iniciativas como ShakthiSAT R.D., donde más de 120 niñas se forman en tecnología satelital y una de ellas representará al país en la India durante la integración de un satélite que irá al espacio; XPERTSTEM, una olimpiada que evaluó a cerca de 100 estudiantes bajo estándares del Reino Unido y llevará a cinco de ellos a una final global en Londres; y Mars Society DR, que acerca la exploración de Marte a las comunidades. Pueden apoyarnos como voluntarios, aliados o patrocinadores, participando en nuestras actividades, compartiendo nuestro trabajo y siguiéndonos en @AstroQuisqueya, @MisionAtabey y @MarsSocietyDR.

ACTUALMENTE ESTÁS ENTRE LOS PRINCIPALES CANDIDATOS PARA VIAJAR EN UN COHETE DE BLUE ORIGIN. ¿QUÉ TE EMOCIONA MÁS DE TENER LA POSIBILIDAD DE IR AL ESPACIO?

Es muy emocionante pensar en lo que algo así podría significar para nuestro país y para tantos jóvenes que sueñan con el espacio desde aquí. En lo personal, sueño con vivir el overview effect, ver la Tierra desde arriba y experimentar ese cambio de perspectiva del que hablan tantos astronautas. Pero nada de eso tendría el mismo valor si se quedara solo conmigo. Lo que realmente me emociona es traer esa experiencia a casa y convertirla en inspiración, conocimiento y nuevas oportunidades.

Quiero que República Dominicana esté entre los lugares donde el sueño espacial también es posible y que, cuando un joven se interese por este camino, sepa dónde comenzar».

MUCHAS JÓVENES SIENTEN QUE TIENEN QUE ELEGIR ENTRE SOÑAR EN GRANDE O SER REALISTAS. ¿QUÉ LES DIRÍAS DESDE TU EXPERIENCIA?

Les diría que no son cosas opuestas. Ser realista no significa achicar el sueño, sino detenerte a entender qué pasos debes dar para acercarte a él. La distancia entre el sueño y la realidad no está en la posibilidad, sino en la acción. Espero que la niña que me lee esté soñando con cosas que le parezcan difíciles, lejanas y demasiado grandes. Quiero que sepa que el hecho de que todavía le falte camino no es una mala señal. Vas a crecer de todas formas, así que ¿por qué no hacerlo en la dirección de tus sueños?

@albacarolinav

Te conectamos con las noticias de actualidad y las herramientas que te harán brillar en todos los aspectos de tu vida. Suscríbete al Shiny Newsletter aquí.