A sus 60, Tania Báez no está intentando detener el tiempo, está redefiniendo lo que significa habitarlo. Su presencia no responde a expectativas externas, sino a una construcción consciente: una mujer que ha aprendido a elegirse, a soltar versiones pasadas de sí misma y a vivir sin pedir permiso.

Desde fuera, la vemos como la figura pública magnética, la madre de dos mujeres que brillan con luz propia, la abuela que disfruta plenamente a sus nietos y la creadora de una conversación poderosa sobre la experiencia femenina. Pero al conversar sin filtros con ella, queda claro que ninguno de sus éxitos han venido en línea recta, sino gracias a un proceso de transformación y reinvención constante. Hoy, más que nunca, Tania refleja a una mujer que no se posterga, que se construye con intención y que entiende que el verdadero brillo no está en resistir los altibajos, sino en, como ella dice, atravesarlos sin perderse.

TU VIDA

¿CÓMO DEFINES ESTE MOMENTO DE TU VIDA?

Lo defino como un momento de expansión, pero también de mucha verdad. A mis 60 años, estoy viviendo una etapa profundamente retadora y hermosa a la vez. Profesionalmente, estoy en uno de mis mejores momentos: creando, produciendo, actuando, escribiendo y apostando por ideas grandes. Y, en lo personal, también estoy aprendiendo a elegirme de una manera más consciente. Ya no tengo prisa por encajar, no negocio mi paz ni me cuento historias para justificar lo que no me hace bien. Estoy en una etapa donde me siento más libre, clara y poderosa. No porque la vida se volvió fácil, sino porque aprendí a atravesarla sin perderme. Desde ahí nace todo lo que estoy creando con Sin pedir permiso.

ERES UNA MUJER QUE NO LE TEME A LA REINVENCIÓN. ¿QUÉ ETIQUETAS HAS TENIDO QUE SOLTAR PARA SENTIRTE ASÍ DE LIBRE?

He tenido que soltar muchas. La de la mujer fuerte que puede con todo. La de la mamá perfecta. La de la figura pública que no puede equivocarse o que siempre debe tener posturas políticamente correctas. La de la mujer que debe tener pareja para sentirse completa… Y quizás la más difícil: la de querer seguir siendo quien ya no era. A veces, la reinvención no empieza construyendo algo nuevo. Empieza teniendo el coraje de despedirte de una versión de ti que ya pesa. Yo he tenido que despedirme muchas veces de Tania. Y cada vez que lo he hecho, ha nacido una mejor.

EN TU EXPERIENCIA, ¿QUÉ PEQUEÑOS PASOS AYUDAN A EMPEZAR A MOVERSE, INCLUSO CUANDO HAY MIEDO?

Lo primero es aceptar que el miedo va a ir contigo. La gente espera “dejar de tener miedo” para actuar, pero yo he aprendido que una debe actuar aun con miedo. Luego, dar pequeños pasos: hacer esa llamada, mandar ese correo, ir al gimnasio aunque no tengas ganas, pedir ayuda, cerrar una puerta y abrir otra. La vida cambia con pequeñas decisiones repetidas. Sin pedir permiso nació así. Con una idea escrita desde el dolor… que un día decidí convertir en proyecto.

ERES MADRE DE TECHY Y KARLA, DOS MUJERES QUE TAMBIÉN BRILLAN CON LUZ PROPIA. ¿CÓMO SE CONSTRUYE ESO DESDE LA CRIANZA?

Tratando de no apagar su luz para que encaje con la tuya. Siento que mis hijas brillan porque las eduqué para pensar, cuestionar, ser independientes y no necesitar permiso para ocupar espacios. No quise criar niñas obedientes, quise criar mujeres capaces. Y aunque me equivoqué muchas veces (porque nadie viene con manual), siempre intenté que supieran tres cosas: que son amadas, que son suficientes y que siempre pueden volver a casa, al corazón de mamá, que es su hogar. Verlas hoy tan poderosas es uno de mis mayores orgullos.

TIENES UNA RELACIÓN MUY CERCANA CON ELLAS. ¿CUÁL HA SIDO LA CLAVE PARA CREAR UNA DINÁMICA MADRE-HIJAS DE TANTA COMPLICIDAD?

La honestidad. Yo nunca he querido venderles la imagen de la mamá perfecta. Mis hijas me han visto llorar, equivocarme, reinventarme y volver a empezar. Creo que eso nos humanizó. También he aprendido a respetarlas como mujeres adultas. A no invadir, escuchar y pedir perdón. Hoy somos amigas, pero sin perder el respeto entre madre e hijas. Y para mí no hay regalo más grande que compartir proyectos, risas, conversaciones profundas y hasta chismes. Si lees nuestro grupo de WhatsApp, ¡mueres de la risa!

Y CON TUS NIETOS, ¿CÓMO ERES? ¿ERES DE PLANES, DE JUEGOS O DE CONSENTIR?

Soy todo. Soy consentidora, payasa, la abuela que hace planes, la que inventa juegos, la que se tira al piso, la que se derrite… Mis nietos me conectan con una parte muy pura de mí. Y aunque los dos mayores ya son adolescentes y muy independientes, me aseguré de crearles una red de experiencias y recuerdos que los acompañen siempre. Soy una abuela atípica, atrevida y que da la vida por ellos. Con mis nietos no existe el personaje. Y quizás por eso los disfruto tanto, porque me obligan a parar y a recordar lo importante.

ESTE AÑO LLEVASTE A ESCENA SIN PEDIR PERMISO, UNA OBRA MUY CONECTADA CON LA EXPERIENCIA FEMENINA. ¿QUÉ REPRESENTA PARA TI ESE PROYECTO?

Representa una catarsis y un renacimiento. Sin pedir permiso nació de conversaciones con mujeres. De mis heridas, mis divorcios, mi reciente ruptura, mis errores, mis miedos y mis ganas de decir verdades incómodas. Pero lo más hermoso fue descubrir que no era solo mi historia. Era la historia de miles. Ver siete funciones vendidas antes de abrir el telón me confirmó que las mujeres estamos desesperadas por vernos reflejadas, escuchadas y validadas. Hoy entiendo que Sin pedir permiso no es solo una obra. Es una conversación. Es una marca. Es una plataforma. Y apenas está comenzando. Lo que viene es poderoso: experiencias premium que nos permitan continuar estas conversaciones más allá del teatro. Quiero crear una experiencia femenina aspiracional e íntima, comenzando en Santo Domingo para luego expandirla mucho más allá a mediano plazo.

EL TÍTULO DE LA OBRA ES MUY PODEROSO. PARA TI, ¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE VIVIR SIN PEDIR PERMISO?

Significa dejar de postergarte. Dejar de pedir permiso para cambiar, para irte, volver a empezar, emprender, decir que no, enamorarte, disfrutar o envejecer sin vergüenza. Las mujeres fuimos educadas para pedir aprobación. Y llega un momento en el que entiendes que la vida se te puede ir esperando validación. Yo ya no quiero vivir así.

CUÉNTANOS SOBRE LAS NUEVAS FECHAS DE SIN PEDIR PERMISO.

¡Estoy muy emocionada! Para la segunda temporada en Santo Domingo tendremos funciones el 31 de julio, 1 y 2 de agosto. En Nueva York, nos presentaremos el 24 de octubre. Además, también llegaremos a Boston muy pronto.

DESPUÉS DE TANTOS AÑOS EN LOS MEDIOS, ¿QUÉ HA CAMBIADO EN LA FORMA EN QUE TE MUESTRAS AHORA?

Hoy me interesa menos impresionar y más conectar. Antes quizás cuidaba más la forma, ahora cuido más la verdad. Ya no necesito parecer perfecta, necesito ser coherente. La audiencia actual no conecta con personajes perfectos, sino con historias reales. Y yo estoy en un momento donde mi verdad vale más que cualquier filtro.

Estoy en una etapa donde me siento más libre, clara y poderosa. No porque la vida se volvió fácil, sino porque aprendí a atravesarla sin perderme. Desde ahí nace todo lo que estoy creando con Sin pedir permiso”.

BIENESTAR

¡LUCES ESPECTACULAR A TUS 60! ¿QUÉ SECRETOS DE BIENESTAR PUEDES COMPARTIRNOS?

Primero: no romantizar la edad. Cumplir años no te mantiene joven, tus hábitos sí. He entendido que, en esta etapa, el cuerpo exige más intención, más músculo, más descanso, más chequeos y más conciencia hormonal. Entreno fuerza de cuatro a cinco veces por semana. Camino y hago contacto con la naturaleza al menos una vez a la semana. Intento alimentarme bien la mayor parte del tiempo. Tomo suplementos. Chequeo mis hormonas. Y, sobre todo, trabajo mucho en mi paz. Porque el estrés, la amargura y el vivir apagada envejecen. La ilusión, en cambio, rejuvenece.

¿CUÁLES OTROS HÁBITOS SIENTES QUE REALMENTE HAN HECHO UNA DIFERENCIA EN CÓMO TE VES Y TE SIENTES?

Dormir mejor, al menos ocho horas, aunque amo cuando duermo diez. Tomar más agua. Moverme aunque no tenga ganas. Pero, sobre todo, elegir mejor lo que dejo entrar a mi vida. Cuido mucho mi energía, la blindo. Cuido las conversaciones que tengo, la gente que me rodea, lo que veo y lo que escucho. He aprendido que el bienestar no es solo físico, también es emocional y espiritual. Algo que ha hecho una gran diferencia es dejar de vivir en automático. Hoy creo con intención esos momentos y hábitos que me ayudan a vivir mejor.

¿CÓMO CUIDAS TU CONDICIÓN FÍSICA EN EL DÍA A DÍA DE FORMA REALISTA?

Con realismo, justamente. No vivo obsesionada, no soy extrema y tampoco me castigo. Intento entrenar varias veces por semana. Hago fuerza porque, después de los 40, la masa muscular se vuelve clave. Camino. Bailo. Me doy al menos un masaje de relajación a la semana. Y cuando viajo, busco moverme. Pero también me permito disfrutar. Amo un buen vino, salir a cenar, tener conversaciones ricas y sustanciosas. Amo la buena vida. Creo más en la consistencia que en la perfección.

¿QUÉ HACES CUANDO SIENTES QUE NECESITAS RESETEARTE?

Paro. Me encierro, escribo, me desconecto del ruido y hablo con Dios. A veces necesito silencio, en ocasiones una caminata o reservar un vuelo, otras veces una conversación con mis hijas o, simplemente, llorar. He aprendido a escucharme.

TODAS TENEMOS DÍAS DE NUDOS EMOCIONALES. ¿CÓMO NAVEGAS ESOS MOMENTOS PARA QUE NO TE QUITEN LA PAZ?

Primero, dejando de pelear con la emoción. Antes quería resolverlo todo rápido. Me distraía para no sentir. Hoy entiendo que hay días para eso. Lloro si tengo que llorar, pero también me recuerdo algo: ninguna emoción es permanente. Por eso trato de no tomar decisiones definitivas en días emocionalmente oscuros.

ERES UNA MUJER MUY CONECTADA CON SU ESPIRITUALIDAD. ¿CÓMO ALIMENTA ESA CONEXIÓN TU BIENESTAR INTEGRAL?

Mi espiritualidad me aterriza. Me recuerda que no controlo todo. Yo converso con Dios, agradezco y me rindo al plan divino. Pido dirección. También creo profundamente en la energía y la intuición.

SE DICE QUE LA RISA CURA. ¿QUÉ ES ESO QUE, SIN FALTA, TE SACA UNA CARCAJADA Y TE ILUMINA EL DÍA?

Mis hijas. Son brillantísimas, ¡y muy ocurrentes! Algunas de mis amigas también. Y mis nietos, cuando salen con ocurrencias o me ponen a hacer ridiculeces. Creo que reír es medicina. Tengo mucho sentido del humor y me río de mí misma. Una mujer que pierde el sentido del humor se endurece. Yo siempre encuentro que la vida me llena de razones para reír y agradecer.

La seguridad es bellísima. La inteligencia es sexy. La autenticidad ilumina. La belleza no se acaba, se transforma”.

BELLEZA

PROYECTAS UNA COMODIDAD MUY MAGNÉTICA CON TU PIEL. ¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE ENORGULLECE DE LA MUJER QUE VES EN EL ESPEJO?

Me enorgullece mi historia. Las cicatrices que no se ven. Las veces que me rompí y me reconstruí. Hoy, cuando me miro, no veo solo arrugas o firmeza. Veo carácter, disciplina, experiencia y a una mujer que ha vivido. Y eso me parece hermoso.

¿CÓMO LUCE TU RUTINA DE SKINCARE?

Soy bastante disciplinada. Priorizo la limpieza, sueros, hidratación y tratamientos constantes. Ahora ando fascinada con una máscara LED que uso al levantarme y antes de acostarme. También me compré un sauna portátil y una plataforma vibradora. ¡Estoy puesta para mí! Cuido mucho la piel del rostro y del cuello, y trato de ser consistente. No creo en milagros, creo en mantenimiento.

ESE GLOW QUE LLEVAS SIEMPRE… ¿ES GENÉTICA, UN BUEN SÉRUM O SIMPLEMENTE FELICIDAD?

(Risas) Un poco de todo. Buena genética, gracias a mi mamá y a mi papá. Buenos productos, gracias a Dios y al dinero que produzco. Y mucha intención. Pero, sin demagogia, te diría que el verdadero glow viene de la paz. Cuando estás en guerra contigo, se nota. Cuando estás triste, se nota. Cuando estás agotada, se nota. La paz ilumina. Y claro… un buen iluminador también ayuda.

¿HAY ALGÚN TRUCO DE BELLEZA QUE APRENDISTE DE TU MAMÁ O DE LAS MUJERES DE TU FAMILIA QUE TODAVÍA APLICAS HOY?

Mi mamá siempre fue una mujer muy coqueta. Aprendí de ella que una mujer arreglada no necesariamente es superficial, sino una mujer que se cuida. También heredé el amor por el perfume y por el brillo de labios, que nunca me falta. Y entendí algo importante: cambiarte y poner tu energía en sentirte bien, incluso cuando estás rota, muchas veces te ayuda a levantarte.

CUANDO NECESITAS SENTIRTE IMPARABLE PARA UN EVENTO IMPORTANTE, ¿QUÉ COLOR DE LABIOS, PEINADO O PERFUME NUNCA FALLA?

Un buen nude o un rojo elegante. Cabello con volumen y movimiento. Y un perfume sofisticado, femenino y con presencia. Llevo años usando la misma fragancia, que, según dicen mis cercanos, ya es parte de mi sello personal. Me gustan los aromas que entran contigo al lugar, ¡sin pedir permiso!

¿QUÉ LE DIRÍAS A QUIENES TODAVÍA CREEN QUE LA BELLEZA TIENE UNA FECHA DE VENCIMIENTO?

Que confunden juventud con belleza. La belleza evoluciona. A los 20 quizás impactas. A los 40 seduces. A los 60 impones. La seguridad es bellísima. La inteligencia es sexy. La autenticidad ilumina. La belleza no se acaba, se transforma.

Mis hijas brillan porque las eduqué para pensar, cuestionar, ser independientes y no necesitar permiso para ocupar espacios”.

MODA

¿CÓMO DESCRIBIRÍAS TU ESTILO?

Diría que mi estilo es femenino, seductor y con carácter. Me gusta verme sofisticada, pero sin esfuerzo. Sexy, pero sin exceso. Amo una pieza bien estructurada: un buen blazer, un vestido que caiga perfecto, un look monocromático y, por supuesto, unos buenos tacones. Mi estilo ha evolucionado conmigo. Hoy me visto más para expresar quién soy que para impresionar.

¿QUÉ DISEÑADORES O MARCAS DE MODA SIEMPRE HABLAN TU IDIOMA?

Me gusta la moda con personalidad. Por ejemplo, Oriett Domenech me encanta porque me parece atrevida, moderna, femenina y muy seductora, y siento que tiene mucho de mi estilo. Para eventos, la talentosa Suzelle Taveras me ha hecho piezas maravillosas. Pero, honestamente, no soy una mujer que se viste por marcas. Me visto por intuición. Puedo ponerme una camisa sencilla o un pantalón de Shein, Zara o Stradivarius con una buena cartera, y sentirme espectacular. Tengo carteras y zapatos de marcas que amo, como Miu Miu, Louis Vuitton, Saint Laurent y Celine, porque complementan mi vestuario y duran años. Pero, al final, para mí la moda no está en la etiqueta. Está en cómo fusionas conceptos, estilos y actitud para crear algo propio.

¿ERES MÁS DE PIEZAS ATEMPORALES O DE EXPERIMENTAR CON TENDENCIAS?

Soy más de piezas atemporales. Creo mucho en invertir en clásicos, aunque también me gusta jugar con tendencias en accesorios, colores o detalles. No soy esclava de la moda, uso lo que me favorece y depende mucho de cómo me siento. Llevo lo que me hace sentir segura y lo que cuenta una historia.

SI TUS HIJAS PUDIERAN HEREDAR SOLO TRES TESOROS DE TU ARMARIO, ¿CUÁLES SERÍAN?

Mis bolsos, zapatos, anillos y abrigos. Aunque, honestamente, creo que ya me los “heredan” sin permiso. (Risas)

La belleza evoluciona. A los 20 quizás impactas. A los 40 seduces. A los 60 impones”.

ESTILOS DE VIDA

¿CÓMO LUCE UNA TARDE DE DOMINGO PERFECTA PARA TANIA BÁEZ?

Depende del mood. Puede ser en casa, con música rica, velas prendidas, mascarillas, una serie y una copa de vino. O puede ser rodeada de mis hijos, mis nietos y mis amigas, entre risas y comida rica. Antes le temía a los domingos, pensando que, si no tenía pareja, me iba a sentir sola. Pero, afortunadamente, aprendí a reconciliarme con ellos y a hacerlos maravillosamente míos.

¿CUÁL ES ESE LUGAR AL QUE ESCAPAS CUANDO NECESITAS DESCONECTARTE?

Depende… el mar o la montaña. Pero en esta etapa prefiero el mar. Me aterriza. Me limpia. Me ordena. Y si es en compañía de amigos, familia, buena comida y una vista linda, mejor.

SI NOS INVITAS A CENAR, ¿QUÉ NO PUEDE FALTAR EN TU MESA PARA QUE SEA UNA NOCHE INOLVIDABLE?

Una mesa bonita, flores, velas, buena música, buen vino y, sobre todo, buena conversación. Yo creo que las mejores noches no las hace la comida. Las hacen las historias que se cuentan alrededor de la mesa.

¿CUÁL ES UN PEQUEÑO LUJO COTIDIANO AL QUE NO RENUNCIAS POR NADA DEL MUNDO?

¡Uy! Mis mañanas lentas. Hoy se me hace muy difícil negociarlas y colocar reuniones antes de las 11 a.m. Amo levantarme con tiempo, sin correr. Escuchar audios con mantras sobre amor propio, abundancia y riqueza espiritual y física. Tomar mi café con calma. Mi vaso de agua templada con limón y sal. Hacer grounding en mi patio. Caminar. Respirar. Regalarme al menos una hora para mí antes de entregarle energía al mundo se ha convertido en un lujo no negociable. Y creo que eso habla mucho de la etapa en la que estoy. Entendí que la vida no solo se vive, también se diseña. Y estoy haciéndomela intencionalmente bonita.

PARA TI, ¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE VIVIR EN EL PRESENTE, SIN POSTERGARSE?

Toda. He perdido gente, vivido duelos y empezado de cero. La vida me ha enseñado que no espera y que nada es para siempre. Ni lo que creíamos seguro, ni lo que queríamos conservar. Por eso intento vivir con intención. No podemos vivir dejando viajes, amores o sueños para después.

¿QUÉ TE HACE BRILLAR?

La pasión. La ilusión. Crear. Sentirme útil. Sentirme viva. Sentirme enamorada de la vida. Y también la paz. Una mujer en paz brilla distinto.

La reinvención empieza teniendo el coraje de despedirte de una versión de ti que ya pesa. Yo he tenido que despedirme muchas veces de Tania. Y cada vez que lo he hecho, ha nacido una mejor”.

CÓMO BRILLAR SIN PEDIR PERMISO CON TANIA BÁEZ

Tres consejos para blindar el amor propio frente a los comentarios:

• No le des poder a la opinión de alguien cuya vida no quisieras vivir.
• Recuerda que muchas críticas hablan más del otro que de ti.
• No pongas tu autoestima en manos de la opinión pública.

Tres permisos que toda madre debería concederse para no postergar sus sueños:

• Permitirse no estar para todos todo el tiempo. Ser mamá no significa desaparecer.
• Permitirse invertir en ella sin culpa: tiempo, dinero y energía.
• Permitirse reinventarse, aunque sus hijos ya estén acostumbrados a otra versión de ella.

Tres noticias que te gustaría darle a tu yo del pasado:

• Vas a sobrevivir a cosas que, en su momento, crees que no vas a superar.
• Vas a volver a enamorarte… de ti primero.
• Tus mayores momentos de dolor los vas a convertir en propósito y luz propia.

Entendí que la vida no solo se vive, también se diseña. Y estoy haciéndomela intencionalmente bonita”.

CLOSE UP

  • Mis personas favoritas… Mis hijas, mis nietos y mis amigas del alma.
  • Un destino… Donde el corazón me lleve. Me encanta viajar, descubrir y sorprenderme.
  • Un libro… Rota, de Lorena Pronsky, y Mujeres del alma mía, de Isabel Allende.
  • La canción que no sale de mi cabeza… “Él sabe”, el merengue típico de Techy y Fefita. Y “I Will Survive”, tema de Sin pedir permiso.
  • Una frase de batalla… “Voy por más”.
  • Mi bebida favorita… Una copa bien fría de albariño.
  • El regalo que me gustaría recibir este Día de las Madres… Tiempo de calidad con los míos… y un viaje tampoco molesta. (Risas)
  • Lo que más agradezco… La vida. La salud. Mi familia. Y la oportunidad de seguir reinventándome.

 

@taniabaezhg

 

Entrevista y Producción: DENISSE PARADÍS Fotografías: ALONDRA ÁNGELES Dirección de arte: DANIELA URDANETA Estilismo: AALAYAH GONZÁLEZ SANLLEY Maquillaje y peinado: BERBRAN HAIR BOUTIQUE

 

 

 

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