¿Qué pasaría si te enteraras que ese lugar que tantas amas, te está enfermando; que esa alergia que no se te quita, tiene su origen en tu propia casa; que tu hogar tiene 5 veces más toxicidad que el aire de afuera; o que puede ser la causa de enfermedades serias a tu familia, potenciando el estrés diario y evitando tu descanso?

Nuestro hogar debe ser un lugar seguro, lejos de la polución y el estrés. Si tu casa te genera estrés, el diseño puede ser la causa ¡Te explico por qué!

Nos hemos convertido en «la generación del espacio interior».

¿Qué pasa cuando tu casa se convierte en un refugio tóxico, en detrimento de tu salud?

Nos pasamos un 90% del día dentro. Nuestras actividades giran dentro de nuestros hogares y otros espacios cerrados, como el trabajo y la escuela. Hemos convertido la casa en una bóveda donde nos desconectamos de nuestro alrededor, y muchas veces de nosotros mismos.

Si hace calor, cerramos nuestras ventanas para prender el aire acondicionado. No hacemos ejercicio. Estamos cada vez más tiempo sentados y con malas posturas. Comemos lo que sea, como sea y donde sea. Hemos perdido la calidad del sueño. Miramos más la tableta, el teléfono inteligente y las redes sociales que a las personas que tenemos al lado.

Se nos ha olvidado que somos seres físicos, mentales y espirituales; y que nuestra salud y bienestar depende del equilibrio y la calidad de la relación que tenemos con nosotros mismos, con los demás, con nuestro entorno y con la naturaleza. Mientras más nos alejamos de esas conexiones, más triste vivimos: estamos desmotivados, tenemos tendencia a la agresividad, se minimiza nuestra capacidad de tolerancia, nos da trabajo concentrarnos y ser empáticos, perdemos la capacidad de crear y nos convertimos en personas ansiosas y estresadas.

Nuestro entorno nos está hablando constantemente y esa conversación puede ser agradable o desagradable

¿No te ha pasado que entras a un lugar y dices «qué bien me siento aquí, ¡me encanta!», o lo contrario «uff, no soporto estar ahí.»

La arquitectura está hecha para las personas, y cuando no toma en cuenta la experiencia que se quiere vivir, desconecta, no funciona y nos enferma. Un hogar saludable nos permite relajarnos, disminuir o eliminar las tensiones del día a día.

Hay un gran volumen de investigaciones que demuestran que el diseño del entorno construido impacta la salud de las personas. Factores como la iluminación, ventanas, ventilación, sonidos, olores, formas, texturas, colores, presencia de naturaleza, la forma en que está distribuido el espacio, la altura de los techos, etc., son características físicas que pueden alterarnos, afectando directamente las emociones, la forma en que reaccionamos y nuestra conducta.

También existe el síndrome del edificio enfermo y son todos los elementos que afectan nuestra salud dentro del espacio construido. Ocasionados por excesos de humedad, polvo, moho, hongos, materiales de terminación tóxicos para la salud, metales en calderos, ollas, utensilios de cocina, pintura inadecuada, químicos tóxicos en los productos de limpieza, telas con químicos, humo de cigarrillo, pobre circulación de aire y demás.

Como ya ves, esto es un combo que, cuando no se cuida y no está diseñado pensando en nuestra experiencia, bienestar y salud, es sumamente perjudicial para la salud.

Cómo hacer tu hogar saludable

Me imagino que después de leer esto, la pregunta es «¡Oh, Dios!, ¿será mi hogar saludable?», » ¿Cómo sé que buscar?, «Qué cosas debo tomar en cuenta?»

Los materiales de terminación arquitectónica o de diseño de interiores son como la comida, hay que leer el valor nutricional, que son sus componentes de fabricación, o sea, de qué está hecho eso que estoy entrando en mi casa.

Aquí te comento una serie de factores que debes tener en cuenta en donde vives o  si vas a comprar un lugar para vivir:

1. Mejorar la calidad del aire

Lo primero es cuidar la calidad del aire interior,(eso es lo que estamos respirando). Este tipo de contaminación ha sido catalogada como una de las 5 mayores amenazas a la salud.

  • Favorece la ventilación natural abriendo las ventanas en las horas en que hay menos polución exterior y tráfico.
  • Usa materiales de acabados naturales, que transpiren
  • Agrega plantas. Mejoran la calidad del aire, ayudan a nuestra capacidad cognitiva y a nuestro estado de ánimo.
  • Evita limpiar con sustancias tóxicas, químicos y ambientadores. Mejor usa aceites esenciales y detergentes orgánicos.
  • Cuando compres pintura o productos como adhesivos, solventes, esmaltes, alfombras, mobiliario, tintas, detergentes, lacas, barnices, pegamentos y tapicería, procura que sean libres o bajos en VOC (Compuesto orgánico Volátil), que son los gases que se evaporan a temperatura ambiente. Algunos tienen olor y otros no, por eso debes leer las etiquetas siempre.
  • Si tu casa es de los años 70 o anterior, o vas comprar una casa o apartamento, averigua su fecha de construcción y verifica si tiene asbestos. Este material es un cancerígeno comprobado.
  • No entres el sucio de tus zapatos en tu casa, usa alfombras exteriores y limpia tus zapatos o quítelos al entrar.
  • Si tienes garajes cerrados, sótanos y espacios sin ventilación, asegúrate de tener medidores de CO2 o dióxido de carbono; esto puede salvarte la vida, al igual que los detectores de humo.
  • Tu estufa, calentador y secadora de gas deben estar en lugares ventilados.

¿Tu casa te genera estrés? El diseño puede ser la clave

2. Mejora el confort térmico, lumínico y acústico
  • Usa telas naturales, frescas y claras, que absorban menos calor.
  • Protégete del exceso de sol con toldos, u opta por casas con galerías y balcones para crear transición del clima exterior.
  • Deja entrar la luz natural
  • Usa bombillos de color adecuado, dependiendo de lo que se hace en el espacio. Blancos para trabajos de precisión, cocina, baño, closets, áreas de lavado. Cálidos (amarillos o neutros) para las habitaciones, el comedor la sala y terrazas.
  • Instala abanicos para mantener el movimiento del aire
  • Pon plantas, favorecen al confort acústico y tamizan la luz solar

¿Tu casa te genera estrés? El diseño puede ser la clave

3. Baja la intensidad de los campos electromagnéticos
  • Evita, si puedes, vivir cerca de torres de alto voltaje, transformadores o subestaciones eléctricas. La tecnología emite VOC, y también campo electromagnético.
  • Al dormir, pon tus electrónicos a cargar fuera de tus habitaciones y lejos de tu cabeza. Apagarse es beneficioso para la salud.
4. Baja la carga eléctrica ambiental
  • Evita la acumulación de polvo
  • Evita superficies sintéticas que emitan VOC, pinturas, barnices o resinas
  • Apaga los apartos que no estés usando , sobre todo de noche.
  • Apaga las luces
  • Busca en los productos certificados de sostenibilidad ambiental. Si no le hace daño al medioambiente, no le hace daño a las personas.

5. Manten el ORDEN

Todo en su lugar. Esto favorece a la limpieza, la concentración y el descanso.

El bienestar y la salud en tus espacios y en tu vida es un recorrido, no una carrera. Te recomiendo que empieces a crear esa casa que sueñas, pensando cómo quieres que huela, qué quieres ver, qué quieres escuchar y qué quieres sentir estando allí. Crea pequeñas acciones diarias, dale un upgrade a tus hábitos y poco a poco lograrás ese hogar que será soporte a la salud física, mental y espiritual tuya y de tu familia.

Un abrazo lleno de bienestar y salud,

Kat, the wellness architect

@katgonzalezhealth

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